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Antibes,
o más bien una elevación rocosa natural del Cap d'Antibes, es uno de los lugares a seleccionar de la Costa Azul
donde los ricos y los muy exitosos aún viven, o al menos tienen residencias. Sin embargo no es muy obvio por qué este lugar debe ser tan deseable: es tal cual como las edificadas en el resto de la Riviera, sin separar a Golfe Juan, Juan-les-Pins y Antibes. Durante mucho tiempo el residente Graham Greene dijo que es la única ciudad en la Costa que no ha perdido el alma y quizás tenga razón, aunque también dijo que su razón para vivir allí era simplemente para estar con la mujer que amaba. Sea como sea, Antibes es muy animada, cuenta con uno de los mejores mercados de la costa y de la mejor colección de Picasso en el paseo marítimo de su antiguo castillo y el extremo sur de la Cap todavía tiene sus bosques de pino, en
las más exclusivas mansiones.
El Château Grimaldi del siglo XVI es maravillosamente fresco, el ligero espacio, con sus baldosas terracotas hexagonales, ventanas al nivel del mar y una terraza jardín con esculturas de Germaine Richier, Miró, César y otros. En 1946, le ofrecieron el polvoriento edificio a Picasso -por entonces ya siendo un museo- como estudio, seguido de varios meses sumamente prolificos antes de que se mudara a Vallauris, dejando todo a su salida de Antibes, lo que ahora es el Museo Picasso ( abierto los meses de Junio a Setiembre los dias martes y jueves de 10 am a 6 pm; y el resto del año de martes a jueves desde las 10 am hasta mediodia y de 2 pm a 6 pm). Aunque Picasso donó otras obras más adelante, la mayor parte de su coleccion pertenece a éste periodo. Encontramos una exuberancia sencilla en la numerosa naturaleza muerta de los erizos de mar, las (no disfrazadas) cabras y faunos cubistas y el maravilloso Ulises y sus sirenas - una gran cabeza redonda alredodor del mastil del barco, el mar y las sirenas- . Picasso mismo es objeto de otras obras aqui, realizadas por otros pintores y fotografos, incluido Man Ray y Bill Brandt, hay varios lienzos de Nicholas de Staël, quien estuvo en Antibes por pocos meses desde 1954 a 1955, y obras de sus contemporáneos y artistas más recientes. Junto al castillo esta la catedral, construida en el sitio de una antiguo templo. El coro y el ábside sobreviven del edificio Romanesque que sirvió a la cuidad en la edad media, mientras que la nave y la impresionante fachada ocre son barrocos. Dentro, el crucero del sur, es un suntuoso retablo medieval rodeado por inmaculados paneles de pequeñas escenas detalladas.
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